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Pranayama – El poder de la respiración

Om101 Pranayama

La respiración es principio y fin. Define la vida y la muerte porque es lo primero que hacemos al nacer y lo último antes de morir. Pranayama, parte integral del yoga, es la respiración consciente a través de la cual podemos sanar cuerpo y mente.

 

La respiración es esencial para nuestra supervivencia. Podemos pasarnos hasta 40 días sin comer, varios días sin beber, pero no podemos dejar de respirar por más de unos minutos.

A través de la inspiración, obtenemos el oxígeno que las células necesitan para sobrevivir. Y a través de la expiración, expulsamos el dióxido de carbono que generamos al quemar energía. Cuando no respiramos bien, nuestras células no pueden funcionar correctamente y reproducirse. Y tampoco expulsamos correctamente el dióxido de carbono, aumentando la acidez de nuestra sangre, que genera todo tipo de problemas en nuestro organismo y aumenta el riesgo de enfermedades.

Utilizamos la respiración como herramienta para anclarnos al presente, para cambiar el foco y la energía desde nuestra mente (neurótica y tergiversadora por naturaleza) a nuestro cuerpo, y conseguir con ello un mayor equilibrio entre sensaciones, emociones y pensamientos. De esta manera, la respiración nos ayuda a estar más tranquilos, a tener mayor claridad de pensamientos y a conectar con nosotros a un nivel más profundo. Todo ello son aspectos fundamentales para nuestro crecimiento personal y espiritual.

Y sin embargo, no le prestamos demasiada atención. Cuando nos preocupamos por nuestra salud, nos fijamos en lo que comemos, dormimos, a lo que hacemos y dejamos de hacer, pero poca veces ponemos atención a la calidad de nuestra respiración.

Por el contrario, en la tradición yóguica, desde hace miles de años, son conscientes del poder de la respiración y utilizan técnicas ancestrales para influir en nuestro estado físico y mental. Es lo que llaman Pranayama.

¿Qué es Pranayama?

En el artículo Las 8 ramas del Yoga, explicamos que Pranayama es la cuarta de las 8 ramas que configuran la filosofía yóguica. Se refiere al control y balance de nuestra energía a través de la regulación de la respiración.

La palabra sánscrita Pranayama se compone de “Prana” (la energía o fuerza vital manifestada en el cuerpo a través de la respiración) y “Yama” (control) o “Ayama” (liberación). Por tanto, Pranayama puede entenderse como “prana-yama”, que significaría “control de la respiración” o “restricción de la respiración”. En ambos casos, el resultado es el mismo: la mejora del bienestar físico y mental.

Cuando prana, la energía vital, fluye por nuestro cuerpo sin bloqueos y de forma equilibrada, “chitta” (la conciencia) se estabiliza automáticamente, objetivo último de toda práctica yóguica.

Para que esto suceda, Pranayama sugiere diversas técnicas de respiración.

Tipos de Pranayama

En el cuerpo tenemos diferentes sistemas que funcionan en combinación: sistema digestivo, nervioso, muscular, cardiovascular, sanguíneo, muscular, endocrino, etc. Y la forma en la que respiramos afecta a cada uno de ellos. Por lo que según la forma en la que respiremos, podemos influenciar positivamente a todos estos sistemas. Por ejemplo, la ciencia ha demostrado que hasta nuestro sistema inmunológico puede verse beneficiado por técnicas de respiración que estimulan la segregación de ciertas hormonas.

Pero el impacto no solo es a nivel físico, sino también mental. La respiración está conectada con nuestro subconsciente. Y de esto nos podemos dar cuenta cuando nuestra respiración cambia involuntariamente en función de nuestro estado anímico. Si estamos nerviosos, enfadados, asustados, etc. Por tanto, también podemos influenciar nuestro estado mental y anímico a través de la respiración.

Las diferentes técnicas de respiración tienen como objetivo provocar ciertos efectos específicos en nuestro cuerpo y mente: estimular el sistema nervioso, rebajar la ansiedad, expulsar toxinas del cuerpo, fortalecer el sistema respiratorio, calmar la mente cuando estamos enfadados, oxigenar por completo el cuerpo, etc.

Beneficios de Pranayama

Estudios científicos han demostrado los beneficios de una práctica regular de respiración, entre los que se incluyen:

  • Reducción de la depresión y la ansiedad
  • Reducción y estabilización de la presión sanguínea
  • Aumento de los niveles de energía
  • Relajación muscular
  • Reducción del estrés y el sentirse sobrepasado

En la comunidad médica, existe una apreciación creciente del impacto positivo que la respiración profunda puede tener tanto en el cuerpo como en la mente. Y muchos de estos beneficios se atribuyen a la capacidad que tienen ciertas técnicas de respiración en la reducción de estrés.

Pranayama y el poder de la respiración para reducir el estrés

Cuando tenemos pensamientos estresantes, el sistema nervioso simpático activa la respuesta ancestral del cuerpo de luchar o huir, aportando un chute de energía para afrontar el peligro percibido. Nuestra respiración se torna superficial y rápida desde el pecho, en vez de calma y profunda desde los pulmones, como es lo habitual. Al mismo tiempo, el cuerpo segrega hormonas como cortisol y adrenalina, que incrementan la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, poniéndonos en un estado acelerado de alerta máxima.

Actuando sobre la respiración, podemos revertir estos síntomas de forma instantánea y crear de nuevo una sensación de calma. Cuando respiramos de forma profunda y calmada, activamos el sistema nervioso parasimpático, que revierte la respuesta al estrés en el cuerpo. La respiración profunda reduce el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y calma cuerpo y mente.

Además, respirando profundamente, mejoramos la ingesta de oxígeno y  la expulsión de dióxido de carbono. Reducimos también la tensión de los músculos, aportando una sensación de alivio y relajación. Una relajación no solo física, sino también mental y emocional. La respiración tiene un efecto inmediato en diluir la energía emocional de manera que somos menos reactivo a nuestras emociones.

La práctica de Pranayama

Como comentábamos, existen infinidad de técnicas de respiración con objetivos diferentes, unas más son más energizantes y otras más relajantes. Si practicas yoga en grupo, seguramente al inicio o en el cierre de la clase, has realizado algún ejercicio de respiración. La meditación centrada en prestar atención a la respiración es una práctica muy común. Cuando una mujer embarazada tiene contracciones, las enfermeras la animan a respirar para relajarse y superar el dolor. Cuando un niño se cae y se hace daño, soplar en la herida alivia el dolor en cierta manera. Son todos estos casos, ejemplos prácticos de Pranayama, unos más formales que otros, pero todos con la misma finalidad: recuperar el equilibrio perdido.

Si buscas en internet, encontrarás un montón de información sobre diferentes técnicas y ejercicios de respiración. Nosotros, solo queremos hablarte de 3 de ellos. Son los que de manera habitual practicamos y nos resultan de gran ayuda: la respiración anti-estrés, el Inner Dance Breathwork y la respiración en yoga. Los explicamos en detalle en el siguiente artículo Pranayama – 3 ejercicios de respiración.

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Este artículo pertenece a la serie Yoga101 – Una guía (diferente) de Yoga. Clica aquí si quieres seguir leyendo sobre Yoga.