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Tipos de Yoga

Om101 tipos de yoga

Existe una gran variedad de estilos de yoga. Algunos son muy diferentes entre ellos, otros presentan solo ligeras variaciones. Aquí te traemos una selección de los más conocidos.

 

No están todos los estilos de yoga pero sí son lo que más se practican en Occidente, por lo que es probable que en los centros de yoga o gimnasios de tu alrededor enseñen alguno de ellos. Esperamos que estas descripciones te ayuden a tener una primera impresión de qué estilo de yoga crees que puede encajar más contigo.

Hatha Yoga

Hatha yoga es el nombre que tradicionalmente se utilizaba para la práctica física del yoga, englobando a todos los estilos de yoga. De manera que los diferentes tipos de yoga que te explicamos a continuación son variaciones de Hatha. Sin embargo, ahora también se considera Hatha yoga una disciplina de por sí, diferente a los otros estilos.

Hatha yoga son posturas bastante estáticas que no están conectadas entre ellas. Es decir, puedes empezar con una postura de pie y pasar a otra sentado, luego de nuevo de pie, luego tumbado, etc. Es un yoga integral con un enfoque bastante fiel a la tradición clásica en cuanto a posturas y técnicas de respiración.

Dentro de Hatha también han surgido un gran número de variantes. Probablemente la más conocida es el Hatha dinámico, donde hay más movimiento, las posturas se mantienen menos tiempo y fluyen más entre ellas.

Iyengar Yoga

El nombre Iyengar proviene de su fundandor, B.K.S. Iyengar, uno de los maestros de yoga más importantes del mundo. Su método se caracteriza por un protagonismo absoluto de alineación del cuerpo en las posturas. No es un yoga fluido ni dinámico. En cada práctica se elige un número muy limitado de posturas (alrededor de 5) que se trabajan en profundidad y se mantienen durante largo tiempo.

También es muy característico del Iyengar la utilización de “props” o apoyos como bloques, cuerdas, mantas, etc. Estas ayudas disminuyen el peligro de lesiones en la medida en que atenúan el esfuerzo físico, permiten una mayor estabilidad y una duración más larga en la postura. Además permiten que cualquier persona, independientemente de las limitaciones y alcances de su cuerpo, pueda llevar a cabo esta disciplina.

Es la modalidad perfecta si estás muy interesado en la anatomía del yoga, de entender y sentir cómo tu cuerpo, tus músculos, tus articulaciones trabajan en cada postura. También se practica en algunos casos a modo de terapia para curar dolencias físicas.

Ashtanga Vinyasa Yoga

Es el estilo de yoga creado por Sri K. Pattabhi Jois y radicalmente diferente al Iyengar, ya que son secuencias muy dinámicas e intensas. Aunque, como cualquier estilo de yoga, siempre se puede adecuar al nivel e intensidad que el practicante quiera.

El Ahstanga yoga consiste en 6 series cerradas de asanas. Con “cerradas” queremos decir que cada serie contiene una conjunto de posiciones concretas, predeterminadas e invariables. Empiezas con las primeras posturas de la primera serie y, a medida que las vas dominando, vas adoptando nuevas posturas. Al dominar la primera serie, empiezas con las primeras posturas de la segunda serie y así sucesivamente.

En su práctica tradicional, cada practicante de la clase realiza por sí mismo las secuencias, mientras que el profesor o maestro, en vez de dirigir la clase, lo que hace es ofrecer orientación personalizada. Con la popularización del yoga y el aumento de principiantes, cada vez más centros ofrecen clases de Ashtanga en el que el profesor dirige la clase como el resto de estilos de yoga.

Se dice que la práctica de la serie primaria es especialmente recomendable, porque la secuencia de posturas que la integran está pensada para que los canales de energía del cuerpo (“Nadis”) se abran y el “Prana” fluya por todo el cuerpo, librándolo de toxinas y relajando el sistema nervioso.

Hay gente que no recomienda iniciarse al yoga en Ashtanga, ya que incluso la primera serie contiene algunas posturas que pueden resultar bastante difíciles y que requieren de bastante flexibilidad, por lo que pueden resultar bastante frustrantes.

Para algunos practicantes, la repetición de las mismas posiciones una y otra vez puede resultar algo aburrido. Para otros, poco orgánico, en el sentido que independientemente de lo que te apetezca hacer, de la energía que tengas o de lo que tu cuerpo te pida, tienes que mantener la misma secuencia de posturas de forma inalterable.

Sin embargo, hay algo poderoso en la repetición. Nuestro cuerpo y nuestra mente son muy receptivos al ritual y la repetición. Además, no pensar demasiado en qué hacer a continuación o no prestar demasiada atención al profesor, porque ya sabemos qué hay que hacer y cómo, ayuda a estar más concentrado y profundizar en la práctica.

Om101 Tipos de yoga Ashtanga

Vinyasa Yoga

Vinyasa Yoga es el yoga del flow, del movimiento. Porque cada asana está conectada con la siguiente. Por ejemplo, no puedes pasar de una postura de brazos arriba a una postura tumbada. Tendrán que haber varios movimientos y posturas (brazos, espalda, piernas,…) que te lleven a la postura tumbada.

Al ser asanas bastante rápidas, podría parece que son bastante improvisadas o aleatorias, pero no es así. Todas las asanas están pensadas para que fluyan entre ellas, para que haya transiciones sin fricciones entre posturas, que combinen momentos más intensos de cardio, de fuerza, de estiramiento, de equilibrio, de descanso, etc.

Hay bastantes similitudes con el ashtanga yoga en cuanto a intensidad, estilo de postura y el flow entre ellas. La gran diferencia es que en Vinyasa no hay secuencias cerradas y predeterminadas. Cada práctica puede ser diferente.

Kundalini Yoga

Puede que sea la rama del yoga más diferente. El foco no está tanto en las posturas, sino en movimientos muy concretos y repetitivos que junto con un trabajo muy intenso de respiración hacen que liberemos energía Kundalini.

El objetivo principal de la práctica de Kundalini es elevar la energía a través de los chakras, utilizando diferentes técnicas como asanas, pranayama, mantras, y mudras. La mayoría de las prácticas se inicia cantando, centrándose en el primer chakra y en una consciencia de aceptación. “Kundalini” significa el “poder de la serpiente” que se cree que reside en la base de la columna vertebral. A medida que transcurre la práctica, el enfoque va cambiando a los diferentes chakras, de manera que somos capaces de mover esa energía a lo largo de nuestro cuerpo.

El Kundalini aviva los “fuegos” de nuestro interior para nuestra transformación a través de una práctica muy intensa: manteniendo posturas que pueden resultar dolorosas (como mantener los brazos alzados durante largo tiempo), realizando ejercicios de respiración que pueden llevarnos al límite o permanecer quieto durante largos periodos de meditación.

Nosotros no lo hemos practicado nunca así que no vamos a extendernos mucho más. Por lo que hemos leído, es una práctica muy poderosa que sin duda vamos a probar pronto.

Bikram Yoga y Hot Yoga

El Bikram yoga se practica en espacios cerrados a 40 grados de temperatura. Es una secuencia cerrada de 26 posturas y 2 rutinas de ejercicio de respiración que se repiten siempre de la misma manera. Cada una de las 26 posturas se realiza 2 veces durante 30 segundos o 1 minuto.

Su nombre proviene de su fundador, Bikram Choudhury, quien creó esta secuencia cerrada a partir del Hatha yoga más tradicional y que se popularizó a principios de los 70 en Estados Unidos.

Es una práctica bastante controvertida, con muchos seguidores pero también con muchos detractores. La mayor crítica que recibe es que existe un riesgo de lesión mayor, ya que las altas temperaturas pueden darnos la sensación que somos más flexibles de lo que realmente somos.

Además existe una gran polémica entorno a la figura de su fundador. Un reciente documental en Netflix “Bikram: Yogi, Guru, Predator” narra el ascenso y caída del yogi Birkam, quien sedujo, agredió y violó, presuntamente, a decenas de sus seguidoras, saliendo totalmente indemne.

Por otra parte, encontramos el Hot yoga, que hace referencia a cualquier estilo de yoga que se practica con calor. La diferencia con Bikram es que no se trata de una secuencia cerrada. Además Bikram es una marca registrada y su práctica solo se puede realizar en centros asociados.

Jivamutki Yoga

Jivamukti es el estilo de yoga de más reciente creación (1984). Y sin embargo, tiene una importante conexión con la tradición más antigua y pura del yoga. Sus fundadores David Life y Sharon Gannon, denominaron esta nueva práctica como “Jivamukti” (“liberación en vida”) porque querían que los estudiantes recordaran el objetivo final: iluminación espiritual y conocimiento.

En la práctica de Jivamukti se mezclan lecturas y reflexiones espirituales, música, asanas, meditación y ejercicios de respiración. Que no toda la práctica consista en ejercicio físico no debe llevar a la conclusión de que el Jivamukti es un yoga suave. Las clases suelen ser largas, intensas y muy completas.

Jivamukti es nuestro estilo de yoga preferido por su dinamismo, su acercamiento holístico al yoga y por ser tan estimulante a nivel intelectual, emocional y espiritual. Desafortundamente no se practica mucho en España. En Estados Unidos es muy popular y está reconocido como uno de los impulsores del yoga moderno en Occidente.

Existe un sencillo documental sobre Jivamukti y sus fundadores, muy recomendable. Se llama What Is Real? The Story of Jivamukti Yoga y está disponible en algunas plataformas de video como Gaia o Amazon Prime, dependiendo del país donde te encuentres.

Flow Yoga

Es un estilo de yoga menos menos definido que los otros enfoques, ya que no es un sistema. Las asanas se secuencian de manera diferente en cada clase en función de un objetivo o una temática concreta.

Es un yoga más libre y menos predeterminado. Es como un vinyasa pero más dinámico y fluido, con muchas variaciones y menos estructurado. Incluso si has hecho unas posturas con un lado de tu cuerpo, no necesariamente tienes que repetir lo mismo para la otra parte, como es lo habitual en los otros estilos de yoga.

Combina movimientos de gran intensidad y variedad con momentos en los que mantenemos asanas por largo tiempo, conservando el flujo rítmico de la respiración.

No es una práctica superficial ni deliberadamente poco regulada. El flow yoga busca la exploración y descubrimiento del cuerpo, de la mente, de la expresión creativa y la vida consciente.

Hay a gente que le gusta mucho por la libertad que ofrece y por ser una práctica tan dinámica, en continuo movimiento del cuerpo. Otra gente no tanto, ya que prefieren permanecer más tiempo en las posturas, adoptar una buena alineación, concentrarse en ellas y sentirlas. De manera que flow yoga puede resultarles demasiado rápido y estresante.

Yin Yoga

En el polo opuesto del Flow yoga, está el Yin yoga, el yoga de la relajación, del descanso. Se eligen pocas posturas que se mantienen durante largo tiempo. Por esta descripción podrías pensar que es parecido a Iyengar yoga, pero nada más lejos de la realidad. Yin yoga es mucho menos intenso y el foco no está en adoptar una alineación perfecta y en el trabajo de ciertas partes específicas de tu cuerpo, sino en la relajación, en el dejar ir tensiones. Es un yoga restaurativo y muy meditativo.

Nosotros lo hemos practicado en alguna ocasión en la variante de Candle Yoga: en una sala prácticamente a oscuras, excepto por la luz de velas, y con música de ambiente muy suave.

Es una especie de meditación con estiramientos, muy recomendable al final de la semana o en momentos en el que sentimos que no tenemos demasiada energía o motivación para una práctica de yoga más intensa.

Esto son algunos de los estilos de yoga más populares. Existen muchos más (Power, Sivananda, Viniyoga, Nidra, Nada, etc.) que por razones prácticas no podemos describirte aquí.

Si tienes dudas sobre qué yoga es el que más se ajusta tus gustos y lo que buscas, puedes escribirnos a info@om101.es e intentaremos ayudarte.

Te proponemos ahora leer sobre la importancia de la respiración y cómo ejercitarla en el artículo Pranayama – El poder de la respiración.

Este artículo pertenece a la serie Yoga101 – Una guía (diferente) de Yoga. Clica aquí para acceder a la guía y al resto de artículos.