Meditación

Cómo sentarse para meditar

Om101 como sentarse para meditar

Si buscas en internet información sobre meditación, la mayoría de fotos que verás será de gente meditando sentada en la postura de loto en el suelo o sobre un cojín, con las manos mirando hacia arriba, apoyadas en las rodillas, los dedos índice y pulgar tocándose, espalda super-recta, cual estatua de Buddha en un templo de Tailandia.

Y esa es una postura muy buena para meditar, pero no la única, ni seguramente la más adecuada para ti. A menos de que lleves mucho tiempo practicándola, al cabo de unos minutos va a dolerte cada centímetro de tu cuerpo (espalda, caderas, rodillas, pies, ingles…).

Nuestra recomendación es que simplemente te sientes de la forma que te resulte más cómoda.

Y existe una razón científica detrás de ello: si tu cuerpo se siente cómodo, estás predisponiendo a tu mente a que también se sienta cómoda, se relaje y puedas entrar en estados de meditación profundos.

Igual que la posición horizontal es la más adecuada para dormir, una postura sentada cómoda es la más adecuada para meditar.

La postura de piernas cruzadas, tradicionalmente relacionada con la meditación, es la que de forma habitual utilizan en la India para sentarse, por lo que para ellos es muy cómoda. Sin embargo, en Occidente, por el uso de la silla para sentarnos desde que somos pequeños, hemos perdido mucha flexibilidad en nuestro tronco inferior, especialmente en nuestras caderas, y sentarnos con las piernas cruzadas nos resulta poco orgánico y muy doloroso.

Encuentra tu postura más cómoda de meditación

Siéntate en una silla, en el sofá si quieres, utiliza cojines, alguna manta si te hace sentir más a gusto. Olvídate de posturas especiales para las manos y déjalas reposar tranquilamente sobre tus piernas. Otra opción es mantenerlas juntas, las palmas hacia arriba en forma de cuenco.

Si quieres, puedes apoyar también tu espalda en el respaldo de la silla, sofá o pared, tal vez con un cojín para estar más cómodo. Cierra los ojos y medita.

Sí te recomendamos no tumbarte para meditar, a menos de que lo que quieras es relajarte profundamente. Como explicamos en el artículo Diferencias entre relajación y meditación, la meditación es un ejercicio de concentración mental que busca una mayor capacidad de atención. Tumbados somos más propensos a quedarnos dormidos, cosa que debemos evitar en la meditación.

Una vez la meditación se convierte en una práctica regular para ti, puedes ir probando nuevas posturas y técnicas más avanzadas. Por ejemplo, mantener tu espalda más erguida sin apoyarla. Esto favorecerá tu concentración.

También puedes probar de cruzar tus piernas sentado en varios cojines o en un bloque de yoga. La posturas de piernas cruzadas, medio loto o loto favorecen también la concentración, siempre y cuando no hay dolor.

Por ello, en un inicio no vale la pena adoptar posturas en las que no nos sintamos 100% cómodos, vamos a perder el foco de atención, vamos a sentirnos mal, vamos a preocuparnos porque no somos capaz de concentrarnos y vamos a acabar cogiendo tirria a la meditación.

Empieza muy simple, 5 minutos, 10 minutos, cada día, siéntate cómodo, siéntete cómodo, cierra las ojos y medita.

Meditación101 – Guía Básica de Meditación

Este artículo pertenece a la serie Meditación101 – Guía básica de meditación. Puedes leer más artículos clicando aquí.

 

Foto de Noah Silliman