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Espiritualidad, el hilo que teje nuestra vida

Om101 Espiritulidad el hilo que teje nuestra vida

Nuestras vidas están llenas de elementos internos (sentimientos, frustraciones, ilusiones, inseguridades) y externos (familia, trabajo, amistades), conectados a través del hilo que teje nuestra vida. A veces, perdemos ese hilo, y sin él, no podemos avanzar, seguir tejiendo o deshacer los nudos que se forman.

 

Jonquera Arnó, consultora, coach y educadora, explica en este TedTalk, que ese hilo es nuestro verdadero yo, nuestra esencia, nuestro ser, nuestro espíritu, el sentido de nuestra vida.

 

¿Qué podemos hacer para encontrar el hilo de nuestra vida, cogerlo con firmeza y tejer nuestra realidad?

1. Pararse

No caminamos por la vida, corremos. No paramos ni un segundo. Trabajo, recados, comer (o no), niños (si los tenemos), otras obligaciones, un poco (a veces) de vida social, deporte (si encontramos el momento). Y en el mejor de los casos paramos un poquito en el sofá al terminar el día, donde caemos dormidos antes de seguir durmiendo (quien lo consigue) en la cama. Y así cada día. Nos llenamos la vida de retos imposibles de conseguir 24 horas.

¿Cuánto tiempo hace que no pasas una hora completamente solo contigo mismo? ¿Cuánto tiempo hace que no te hablas a ti mismo como lo haces con un amigo? ¿Cuánto tiempo hace que no te dedicas un día entero solo a ti?

2. Agradecer

Abre los brazos y agradece la vida. La vida es complicada, pero no perdamos la memoria de aquello que tenemos. A veces nos sentimos los más desgraciados del universo. Pero hay muchas cosas pequeñas que podemos agradecer: desde todo lo que podemos hacer -levantarnos, trabajar, comer, dormir en una cama calentita-, a todo lo que tenemos, como la gente que nos quiere.

Agradezcamos todo lo que tenemos, ¡que tenemos mucho!

3. Contemplar

Contemplar es mirar la vida y dejarnos afectar. En el mundo pasan tantas cosas y todo va tan rápido que acaban desafectándonos. Vivimos desafectados. Vemos las noticias y ya no nos afecta la violencia de género, los desastres naturales, los inmigrantes cruzando el mediterráneo…

Cuando vemos cada día a la misma persona pobre pidiendo en la misma esquina, deja de afectarnos. Para nuestros ojos ya es normal que esté esa persona. Nos desafectamos.  Luego nosotros mismos nos justificamos ¿qué puedo hacer? nada. No puedo darle cada día dinero. Pero eso da igual. Aunque no le demos dinero, tenemos que cambiar la mirada. No podemos permitir que no nos afecte una persona pobre pidiendo dinero en la calle.

Contemplemos el mundo que tenemos y dejémonos afectar. Vivamos afectándonos. Que lo que vivamos cambie algo nuestra vida, por pequeño que sea, aunque solo sea la mirada.

4.  Soñar

Vivir desde la espiritualidad es la capacidad de realizar proyectos con sentido. Proyectos que soñamos y que podemos proyectar con un sentido.

Los sueños suelen estar en la carpeta de pendientes. Cuando un sueño lleva mucho tiempo en la lista de pendientes, se convierte en una fantasía. Y vivimos de fantasías.

Los sueños hay que actualizarlos, reciclarlos. Y empezar a hacer lo necesario para que, pasito a pasito,  los sueños se hagan realidad. No tengamos sueños en la lista de pendientes. Eso es encontrar sentido, encontrar vida a aquello a lo que vivimos.

5. Elegir

La vida espiritual es elección. La vida está hecha de pequeñas elecciones y nuestras elecciones son las que conforman nuestra vida y nuestro presente. Nos pasamos el día eligiendo. Qué hacer, qué no hacer, qué ponerme para vestirme, qué comer…

Si nosotros no decidimos, la vida decidirá por nosotros. Y pasaremos de protagonistas a espectadores. Y hemos venido a este mundo a ser protagonistas de nuestra vida, a vivirla, no a que la vivan por nosotros.

Elegir no es fácil, pero las pequeñas decisiones nos entrenan para las grandes decisiones. Grandes decisiones, esas que nos van a cambiar y van a cambiar el rumbo vital de nuestra vida, hay pocas en la vida. Pero hay muchas pequeñas decisiones que son las que configuran nuestro presente y nuestra realidad.

Cojamos con firmeza el hilo que teje nuestra vida, paremos, agradezcamos lo que tenemos, contemplemos, soñemos y elijamos. Y así iremos tejiendo nuestra realidad. La vida es ir tejiendo cada día con el hilo de nuestra vida, de nuestro sentido, con nuestras frustraciones y ansiedades, mirándonos con ternura, acariciando nuestras inseguridades, nuestras curiosidades.

Vivir la vida desde el espíritu es vivir la vida y vivirla con sentido.

Gracias Jonquera por tu charla. Nos inspiras, nos calmas, nos haces crecer.

Foto de Faris Mohammed