Mindfulness, Noticias

La toma de conciencia, la antesala del desarrollo personal

Om101 la toma de conciencia

¿Cómo ir hacia un lugar si no sabemos desde dónde partimos? ¿Cómo nos va a guiar el GPS sin un punto de partida? La toma de conciencia individual es este mismo punto de partida para el desarrollo personal. Sin este punto de partida, no hay recorrido o desarrollo personal posible.

 

La toma de conciencia es darse cuenta de lo que pasa. Entender lo que pasa en mí pero también en los otros y en todos los niveles: emocional, corporal y mental. Es aprender a escucharse y escuchar. A conocerse y conocer. En definitiva, a ser consciente de lo que me pasa y lo que pasa.

Barreras a la toma de conciencia

Suena fácil pero volverse consciente no es tan fácil, nadie no has enseñado el cómo del autoconocimiento (maldita educación) y además, nos encontramos con estas 4 principales barreras:

1. El ser humano siempre va en modo autopiloto, haciendo y actuando muchas veces de manera inconsciente. Es la forma que tiene el cuerpo humano para gastar cuanta menos energía mejor y preservarla ante un riesgo inminente. El propósito número 1 de la raza humana es sobrevivir.

2. Nos aterroriza estar con nosotros mismos y escucharnos. Por ello, evadimos constantemente esta sensación y nos distraemos tanto a través del ocio, de los vicios, de relaciones tóxicas, de las redes sociales o incluso del trabajo. No paramos.

3. Nos da miedo lo nuevo y desconocido, descubrir lo que realmente necesitamos o queremos. Como dice el cauteloso refrán “más vale malo conocido que bueno por conocer”.

4. Nos da miedo volvernos responsables de nuestra propia vida: no queremos cambiar ya que estamos muy cómodos con el rol de víctima, culpando siempre a los demás: “es culpa de mi marido, mi jefe no me valora lo suficiente, mis hijos no me hacen caso”. Al ser conscientes, solemos tomar el mando de nuestra vida,  asumimos entonces la responsabilidad y aceptamos la carga de nuestras acciones. Por ende, ya no podemos ser víctimas y culpar a los demás.

¿Qué podemos hacer para ser más conscientes?

A pesar de estas barreras, hay un reducido grupo de personas que se consideran “despiertas”, que han hecho este camino de toma de conciencia. Conciencia que les ha aportado un bienestar fundamental en su vida al aprender a escucharse y darle al cuerpo y mente lo que realmente les hace falta.

Siempre me ha picado la curiosidad entender el por qué y para qué de su cambio: el denominador común de la toma de conciencia suelen ser las experiencias cercanas a la muerte, un duelo -muerte o ruptura tanto de persona, pareja, social o trabajo-, querer romper con un malestar continuo o los burn out que derivan de momentos críticos y altamente emocionantes en la vida de uno.

La idea aquí es simplemente no esperar a ello y proponer los siguientes pasos con el objetivo de aprender a ser un poco más consciente en tu vida:

1. Para y no hagas nada por un momento. Intenta escuchar tus emociones, tus necesidades, tus pensamientos y tu cuerpo. ¿Qué siento? ¿Qué necesito? ¿Qué mensaje me está transmitiendo esta emoción o sensación física? son algunas de las preguntas que pueden ser útiles para que realices esta reflexión. Escribir también te ayudará mucho.

2. Observa y recuerda lo que pasa alrededor de ti. Observa, por ejemplo, cómo sueles actuar con tus amigos, pareja, familia y compañeros de trabajo. Cómo te sueles sentir, lo que suele pasar y cómo te sientes al respeto. Mira si de alguna manera hay un patrón que se repite. ¿Siempre tropiezo con la misma piedra? ¿Qué quiere decir? ¿Para qué actuó así? ¿Qué beneficio saco comportándome así? ¿Podría hacerlo de una manera diferente y más sana?

3. Y el tercer paso es el que lleva a la acción, ya que no sólo se trata de volver consciente lo inconsciente sino también de llevar acabo la acción para el cambio deseado. Si te has dado cuenta, por ejemplo, de tu dificultad a decir NO o la dificultad de afrontar ciertas conversaciones, intenta fijarte un objetivo que te ayude al cambio de comportamiento deseado. Y “aunque tengas miedo, hazlo igual”, como se titula el libro la psicóloga Susan Jeffers, ya que como bien dice “el miedo nunca va a desaparecer” y la “única manera de liberarse del miedo a algo es hacerlo”.

Para estas reflexiones ayudan mucho los momentos de silencio y, de alguna manera, de soledad, así que te animo a provocar estos momentos en tu vida. Al fin y al cabo, las estrellas sólo se pueden apreciar en la oscuridad.

Te deseo un feliz viaje, porque la toma de conciencia es la antesala del crecimiento personal: sólo sabiendo dónde estoy puedo decidir hacia dónde ir.

Y porque de alguna manera la toma de conciencia es el camino hacia la autenticidad, y por ende, de la libertad y bienestar al estar en armonía con uno mismo.

Bienvenido a tu r-evolución personal, de empezar a vivir tu propia vida en vez de la vida que los demás esperan de ti.

Baptiste Azais
@bazais