Espiritualidad

¿Qué es la espiritualidad? | ¿Qué significa ser espiritual?

Que es la espiritualidad que significa ser espiritual

¿Qué es la espiritualidad?

Si has escuchado o leído con anterioridad algo relacionado con espiritualidad, te habrás dado cuenta que no existe una única respuesta clara y concisa a esta pregunta.

Estas son algunas de las definiciones de espiritualidad recogidas en Taking Charge:

  • “La espiritualidad es el aspecto de la humanidad que se refiere a la forma en la que los individuos buscan y expresan sentido y propósito, y la forma en la que experiencian su conectividad con el momento presente, consigo mismo, con otros, con la naturaleza, y con lo significativo o sagrado.” De Christina Puchalski, MD, Directora del Instituto George Washington por la Espiritualidad y Salud.
  • “Espiritualidad significa cualquier experiencia pensada para poner en contacto experimentador con lo divino, en otras palabras, no solo una experiencia que se percibe como significativa (meaningful)”. De Mario Beauregard y Denyse O’Leary, investigadores y autores de “El Cerebro Espiritual”.
  • “La dimensión espiritual intenta estar en harmonía con el universo, busca respuestas sobre lo infinito y se convierte en una cuestión crucial cuando la persona sufre de estrés emocional, enfermedad física o muerte”. De Ruth Beckmann y Judith Proctor.

Vemos por tanto que la espiritualidad es un concepto amplio con diferentes interpretaciones y perspectivas. Pero que en general, hace referencia a un sentido de conexión con algo más grande que nosotros mismos y suele implicar una búsqueda de autoconocimiento y sentido de la vida.

Podríamos decir que el desarrollo personal y desarrollo espiritual son términos muy similares, porque ambos buscan lo mismo, un mayor conocimiento de uno mismo, cuestionar las creencias limitantes con las que hemos sido condicionados, escuchar menos a los demás (familiares, profesores, jefes, políticos y otras personas de nuestro entorno y de la sociedad), y escucharnos más a nosotros mismos. Es analizar y comprender nuestros patrones de pensamiento y comportamiento. Quitarnos capas.

El desarrollo personal y el espiritual buscan empoderar a la persona, dándole herramientas y desarrollando habilidades para poder acceder a esa parte más profunda de nosotros mismos.  La finalidad última es descubrir nuestro verdadero potencial, nuestra esencia, el ser humano que podemos llegar a ser, dándole mayor sentido y relevancia a nuestra vida.   

Sí es cierto que el desarrollo espiritual puede tener un componente más místico (su conexión con lo divino, lo infinito), pero no tienes por qué entrar ahí si no te sientes cómodo. Dale a la espiritualidad el significado que tú quieres que tenga.

Borja Vilaseca nos dice que la espiritualidad es entender que la única relación profunda, auténtica, duradera que vamos a vivir a lo largo de nuestra vida es la relación que mantenemos con nosotros mismos. Y no tanto con el ego, que esa es una batalla interior, sino con nuestra esencia, esa parte de nosotros que cuando accedemos a ella, cuando conectamos sentimos que todo está bien, que no nos falta de nada. Y accedemos a un tipo de felicidad que es incausal, sin causa externa. Es nuestra verdadera naturaleza. Y desde ahí nos relacionamos con lo de fuera, desde otro lugar, otra actitud, otra perspectiva.

El resultado del desarrollo espiritual es una mayor conexión con nosotros mismos y con los demás, y una gran revelación: somos responsables de nuestra realidad. Una frase muy manida, pero el que despierta espiritualmente lo siente de verdad. Es el famoso “poder del ahora” de Eckhart Tolle. Es el empoderamiento al que hacíamos referencia. Entonces el enemigo ya no está fuera, y las cosas dejan de ser de cierta manera, para simplemente ser. Conexión y aceptación de la realidad que nos ha tocado vivir.

Una mayor conexión con los demás nos llevará a ser más generosos y compasivos. Una mayor conexión con nuestro entorno nos permitirá ser más conscientes de nuestras acciones y de su impacto, el respeto por el medio-ambiente, el sufrimiento humano y de otros seres vivos.

Una mayor aceptación nos llevarán a vivir más tranquilos, más libres, más felices. Nos irritaremos y perturbaremos menos. No significa que desaparecerán los momentos de dolor, los enfados, las decepciones. Pero los viviremos desde otro lugar. Aceptándolos y siendo conscientes que son transitorios, que pasarán, igual que los momentos buenos. Aceptamos la realidad tal y como es, no hay nada que cambiar, todo está bien, siempre.

Espiritualidad y religión, ¿son lo mismo?

Rotundamente no.

La religión está basada en dogmas, en creencias específicas que son rígidas e indiscutibles. La espiritualidad es todo lo contrario. Empieza con el cuestionamiento de todo lo que nos han enseñado hasta ahora, de todo lo de fuera, con el objetivo de descubrir nuestro verdadero ser, no condicionado. La espiritualidad es libertad. No existe una única forma de pensar o actuar. No existe la verdad por sí misma, sino la nuestra propia.

Borja Vilaseca nos dice que la espiritualidad no son rituales, ni creencias ni una nueva moral de cómo hemos de ser o vivir la vida. La espiritualidad es cómo nos relacionamos desde dentro con todo lo que acontece fuera. Entendiendo que lo de fuera es un reflejo de lo de dentro. Nuestras circunstancias, relaciones, pensamientos y logros que cosechamos son resultado de lo que sucede en nuestro interior. Por tanto, una institución externa no puede dictaminar nuestra espiritualidad.

Dejando a un lado su parte más dogmática, de control y opresión, la religión (o la mayoría de ellas) comparte con la espiritualidad un mensaje positivo de paz y amor. De manera que desde nuestra libertad individual, podemos tomar el camino de la religión para intentar llevar una vida llena de paz, amor, compasión y gratitud.

En Om101 nos centramos en hablar de espiritualidad, no de religión. Le llamamos espiritualidad laica.

Y tú, ¿eres espiritual?

La espiritualidad es una experiencia humana universal en tanto en cuanto todos tenemos un cuerpo, una mente y una consciencia o un alma. La palabra espiritualidad viene del latín: “spiritus” (alma) – “alis” (relativa) – “da” (cualidad). Cualidad relativa al alma. La espiritualidad es una dimensión profunda de todos nosotros, igual que la mental y la emocional. Por tanto, todos somos espirituales. Negar que somos espirituales es negarnos a nosotros mismos.

Ser espiritual significa ser más consciente de nuestra existencia, de nuestro ser y de nuestra realidad. Y si estás leyendo este artículo es porque en mayor o menor medida sientes cierta curiosidad por temas como el mindfulness, el minimalismo, el yoga o la meditación que tienen como objetivo última despertar nuestra consciencia. Así que, querido lector, sí, tú eres una personal espiritual.

Existen aspectos en la espiritualidad y en afirmar que somos espirituales que nos hacen sentir incómodos. Estos son algunos de ellos:

  • La errónea correlación entre espiritualidad y religión, de la que ya hemos hablado.
  • Los clichés asociados a las personas espirituales (barba larga, ropas de lino, sandalias, “happy flowers”). De ello hablaremos en próximamente en el artículo “El lado oscuro de la espiritualidad”.
  • La superioridad que sienten y transmiten personas que creen ser más espirituales que otras. Una arrogancia que forma parte inevitable del camino espiritual que describimos en el artículo “Las 5 etapas del camino espiritual”.
  • El rechazo de aquellos que se oponen al autoconocimiento, ridiculizando el desarrollo espiritual como mecanismo de defensa. Ridiculizan al que ha emprendido el camino, porque de lo contrario sería legitimar ese trabajo y aceptar que ellos no lo están haciendo porque no son capaces. Están en un momento vital que no quieren o no pueden realizar el trabajo de introspección y confrontación, en muchos casos doloroso, que requiere el desarrollo personal. De esto también hablamos en el artículo “Las 5 etapas del camino espiritual”.
  • Finalmente, la propia industria del desarrollo personal y espiritual. No toda ella, pero sí parte de ella que es vacía y solo tiene fines comerciales. “No hay mayor negocio que vender a gente desesperada un producto que asegura eliminar la desesperación” (Aldous Huxley). Próximamente desarrollaremos más este punto en un nuevo artículo, “El negocio de la autoayuda” .

En contraposición, grandes profesionales actuales, tanto a nivel internacional (Tony Robbins), como en habla hispana (Borja Vilaseca), figuras reconocidas en diferentes ámbitos como el periodismo (Oprah Winfrey) y los negocios (Steve Jobs), conferenciantes (Eckhart Tolle) y escritores superventas (Paulo Cohelo), y otros muchos líderes de opinión están contribuyendo de forma significativa a la difusión, democratización y normalización de la espiritualidad, como parte esencial de la condición humana y fundamental para nuestro bienestar.

Desde Om101 queremos aportar nuestro granito de anera. Animamos a dejar a un lado los prejuicios y afirmar sin complejos “SOY UNA PERSONA ESPIRITUAL”.

¿Cómo ser más espiritual?

Tal vez ahora que entiendes un poco más la espiritualidad, lo que es, lo que no es, y hayas aceptado que eres una personal espiritual, te estés preguntando ¿y ahora qué tengo que hacer? Te lo explicamos en el artículo “El Camino Espiritual – Cómo ser más espiritual”.

Este artículo pertenece a la serie Espiritualidad101 – Guía básica de Espiritualidad. Clicka aquí si quieres leer más sobre espiritualidad.

Foto de JR Korpa