Alimentación

El poder del fasting (ayuno) intermitente

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El fasting (ayuno) se ha convertido en uno más de mis múltiples intereses. Aunque siempre he sentido curiosidad por esta práctica milenaria, mi interés aumentó al ver el documental de la BBC ‘Eat, Fast & Live Longer’ (‘Come, Ayuna Y Vive Más Tiempo’). En dicho documental, el periodista Michael Mosley investiga y experimenta de primera mano los beneficios del ayuno.

Michael nos cuenta que la restricción de calorías, comer bien, pero no mucho, es una de las pocas cosas que se ha demostrado que aumenta la esperanza de vida. El motivo es que cuando el cuerpo deja de tener acceso a alimentos, entra en ‘modo reparador’. Según ayuno.es, durante el ayuno, nuestro sistema se libera de la sobrecarga habitual al que le sometemos por un consumo excesivo y continuado, y puede ‘descansar’ en cuanto a procesos de digestión, asimilación, y metabolismo se refiere. Éstas son actividades que requieren una gran cantidad de energía. Se estima que alrededor 65% de la energía corporal se destina a los órganos relacionados con la digestión tras una comida copiosa. ‘genes reparadores’ se activan y caen los niveles de la hormona Igf-1, cuyos altos niveles se asocian directamente al envejecimiento prematuro y enfermedades relacionadas con la vejez. El ayuno activa los mecanismos internos naturales de curación, resultando en mejoras de disfunciones físicas como procesos gripales y gastrointestinales, diabetes, hipertensión, alergias, insuficiencias cardíacas o enfermedades reumáticas.

Dieta 5:2

En el documental ‘Eat, Fast And Live Longer’, la doctora Krista Varady describe el ayuno intermitente, consistente en alternar una dieta restringida a 600 calorías si eres hombre, y 500 si eres mujer, con un día en el que se puede comer lo que uno quiera. La gran mejoría observada en la salud de los pacientes que mantuvieron esta dieta durante 8 semanas como parte de la investigación, no parecía estar condicionada en absoluto por el tipo de dieta seguida en los días de no ayuno.

Una alternativa al ayuno intermitente es la dieta 5:2, consistente en 2 días de ayuno a la semana y 5 días de comer de forma normal. Es una dieta que se ha puesto muy de moda, por sus supuestos notables beneficios y por su relativa facilidad para mantenerse (solo hay que ‘controlarse’ un par de días a la semana). Sin embargo, muchas voces, como los artículos en The Guardian y el Huffington Post, apuntan a que las investigaciones realizadas hasta el momento no son concluyentes, y podría tratarse de otra dieta milagrosa de moda.

De momento, por curiosidad, y no por necesidad de adelgazar, he empezado a experimentar con el ayuno una vez a la semana. Y ya sea real o efecto placebo, el ayuno me hace sentir mejor tanto física como psicológicamente. Como explica el Doctor Pablo Saz, en realidad el cuerpo humano puede funcionar perfectamente, durante periodos cortos de tiempo, con menos de 300 calorías al día, mientras tenga reservas (grasas). Para mi es más una cuestión de esfuerzo mental que físico. Sin embargo, sí es cierto que en algunos momentos he experimentado dolores de cabeza y mayor dificultad para dormir, síntomas habituales del ayuno como consecuencia del estrés al que el cuerpo se ve sometido. En la web ´Vernos Mejor´ describen jaquecas, náuseas e insomnio como síntomas comunes asociados al ayuno.

La investigación sobre el ayuno me llevó a descubrir por casualidad el Master Fast System del que espero escribir próximamente…